Ocho grandes empresas se alían para cerrar la brecha de género
Son Merck, Mapfre, Vodafone, Repsol, Meliá Hotels, L’Oréal, Mahou San Miguel y BMW

ClosinGap. Mujeres para una economía saludable es el nombre del clúster que han puesto en marcha compañías de distintos sectores con el objetivo de generar conocimiento y compartir buenas prácticas que ayuden a impulsar la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres. Se trata de una iniciativa colectiva que analizará cuál es el coste de oportunidad que tienen las distintas brechas de género en la economía y la sociedad.
Así, Merck estudiará la brecha en la salud, Mapfre analizará la brecha en las pensiones, Vodafone se detendrá en el ámbito digital, Repsol se ocupará de la brecha en la conciliación y la corresponsabilidad, Mahou San Miguel y Solán de Cabras se enfocarán en la brecha en el ocio, Meliá Hotels estudiará la desigualdad en el turismo, L’Oréal hará lo propio con el consumo y BMW Group se centrará en la brecha en el ámbito de la movilidad.
Con una periodicidad bimestral publicarán informes específicos elaborados en colaboración con Analistas Financieros Internacionales (AFI) sobre cada uno de los ámbitos, llevando a cabo un diagnóstico de la situación, así como una estimación económica del coste de oportunidad que, en términos de PIB, estas brechas suponen para España.
El clúster está abierto a que se sumen empresas de otros sectores para estudiar las desigualdades existentes en ámbitos como el empleo y los salarios, la educación, el medio rural, etcétera.
El primer paso ha sido realizar, a partir de datos oficiales, un diagnóstico inicial de algunas de las principales brechas que todavía persisten en la sociedad, arrojando conclusiones como la persistencia de una mayor tasa de paro en mujeres que en hombres (17% frente a 13,7%), la mayor proporción de mujeres con ingresos menores o iguales al salario mínimo interprofesional (17,8% de mujeres frente a 7,8% de hombres) o el desigual reparto de las excedencias por cuidado de familiares, que siguen recayendo de forma abrumadora en las mujeres. Todos estos hechos tienen una consecuencia adicional en las pensiones, donde la brecha entre mujeres y hombres llega a alcanzar el 40% en algún tramo de edad.
El análisis saca a la luz la situación desigualdad en entornos como la educación, donde persisten diferencias importantes en el tipo de estudios; la salud, donde las mujeres valoran su estado de salud peor que los hombres; el turismo y el consumo, destacando, entre otras cuestiones que las mujeres disponen de una hora menos al día de tiempo libre que los hombres o que renuncian en mayor medida a viajar por motivos familiares que ellos.