15 medidas para que la conciliación entre en los programas electorales
Yo No Renuncio reclama a los partidos más permisos y ayudas a la crianza

La maternidad sigue teniendo un elevado coste profesional para las mujeres. Según los datos de la Asociación Yo No Renuncio, impulsada por el Club de Malasmadres, el 82% de las mujeres ha tomado alguna decisión que ha perjudicado su trayectoria laboral al convertirse en madre, ya sea reduciendo su jornada, aceptando una pérdida salarial, rechazando oportunidades profesionales o cambiando de empleo para poder conciliar.
Las consecuencias de la falta de conciliación van más allá del empleo. El 64% de las mujeres asegura que llega cansada prácticamente todos los días al trabajo debido a las responsabilidades domésticas y familiares, mientras que el 85% dispone de menos de una hora diaria para sí misma. Además, siete de cada diez mujeres afirman que tendrían más hijos si contaran con medidas que facilitaran la conciliación.
Para tratar de cambiar esta situación, la Asociación Yo No Renuncio ha presentado, bajo el lema “Más conciliación, por favor”, un paquete de 15 medidas que trasladará a los partidos políticos de cara a las elecciones del próximo 29 de noviembre. La organización, presidida por Laura Baena, reclama que estas propuestas se incorporen a los programas electorales y sirvan de base para impulsar un pacto de Estado por la conciliación y la corresponsabilidad.
“No podemos seguir aceptando que ser madre signifique renunciar a oportunidades laborales, a independencia económica o a nuestro propio bienestar. Llevamos años demostrando con datos que la falta de conciliación no es un problema individual de las mujeres, sino un problema social que necesita soluciones políticas. Este 29N pedimos a todos los partidos que escuchen a las madres y se comprometan con medidas reales”, señala Baena, fundadora del Club de Malasmadres y presidenta de la asociación.
Más permisos y protección laboral
Sus quince propuestas, planteadas a partir de la experiencia más de una década de investigación y escucha de las madres, se articulan en tres ámbitos: laboral, familiar y social. En materia laboral, la asociación propone implantar planes obligatorios de corresponsabilidad y cuidados en las empresas, acompañados de incentivos públicos para aquellas que se comprometan con la conciliación y mecanismos de control para garantizar su cumplimiento.
También reclama medidas para evitar que las responsabilidades de cuidado penalicen las carreras profesionales, los salarios o las cotizaciones, así como una mayor flexibilidad horaria y permisos retribuidos para atender obligaciones escolares, sanitarias y familiares sin tener que recuperar las horas de ausencia.
Entre las principales reivindicaciones en el ámbito familiar figura la ampliación de los permisos por nacimiento a 24 semanas por progenitor y a 48 semanas en el caso de las familias monoparentales. La organización plantea, además, reconocer un periodo específico de recuperación tras el parto, independiente del permiso por nacimiento, de 15 días en los partos vaginales y 30 días en las cesáreas.
Otras propuestas son la retribución del permiso parental de ocho semanas, la ampliación hasta los doce meses del permiso para el cuidado del lactante con plena remuneración y la extensión hasta los 16 años de los derechos de adaptación y reducción de jornada para el cuidado de los hijos.
La asociación también pide ampliar los permisos retribuidos para atender urgencias familiares, hospitalizaciones y enfermedades graves, así como establecer ayudas específicas para las personas autónomas que necesiten contratar sustituciones o reducir su actividad por responsabilidades familiares.
Ayudas a la crianza y salud mental
En el ámbito social, Yo No Renuncio reclama una prestación universal de al menos 100 euros mensuales por cada hijo menor de 18 años y la gratuidad de la educación infantil de 0 a 3 años, con financiación pública y suficientes plazas para garantizar el acceso de todas las familias.
La salud mental de las madres constituye otra de las prioridades. La asociación propone garantizar una atención pública y especializada en salud mental perinatal durante el embarazo y, al menos, el primer año después del parto.
Todas estas medidas persiguen un objetivo común: que las responsabilidades de cuidado dejen de recaer principalmente sobre las mujeres y de condicionar sus oportunidades profesionales, su independencia económica y su bienestar.
Para conseguirlo, la organización está cerrando reuniones con los partidos políticos y reclama un pacto de Estado por la conciliación y la corresponsabilidad que cuente con financiación suficiente y mecanismos de seguimiento.
“La conciliación no puede seguir dependiendo de los recursos económicos de cada familia, de la ayuda de los abuelos o de la buena voluntad de las empresas. Necesitamos un compromiso de Estado que garantice derechos y que sitúe los cuidados en el centro de las políticas públicas. No queremos seguir renunciando. Queremos trabajar, cuidar y vivir en igualdad de condiciones”, afirma Laura Baena.
Las propuestas han sido desarrolladas con la participación de Maite Egoscozabal, socióloga de Yo No Renuncio, y Emilia de Sousa, abogada especializada en feminismo, maternidad y mujer. La relación completa se puede consultarse en la web de la asociación.



