Christine Lagarde renuncia como presidenta del Banco Central Europeo para “tener libertad de expresión”
Abandonará su cargo el próximo 7 de febrero

La presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, dejará su cargo ocho meses antes de finalizar su mandato. Lo hará, en concreto, el 7 de febrero, ha informado el BCE este jueves. Su mandato de ocho años terminaba el 31 de octubre de 2027. Lagarde, de 70 años, es la primera mujer al frente del organismo en su historia. Ella misma ha confirmado la noticia en un vídeo publicado en X el que asegura que ha sido “un gran orgullo y un enorme privilegio servir a esta institución”.
Al ser preguntada por sus motivos en la rueda de prensa celebrada tras la decisión del banco de mantener los tipos de interés sin cambios, Christine Lagarde ha explicado que quería liberarse de la obligación de neutralidad política que conlleva ser la directora del BCE. “No creo que pueda sentirme cómoda con esa neutralidad en este momento”, ha indicado. “Quiero tener libertad de expresión, libertad de opinión y libertad para intervenir en asuntos que no son cuestiones de política monetaria”. La todavía presidenta del BCE ha indicado que no se siente cómoda guardando silencio ante determinadas cuestiones. "Me interesa la verdad, y veo que la verdad muy a menudo se ve dañada, contradicha por tergiversaciones”.
Aunque no ha anunciado si se plantea un regreso a la política francesa, parece que al menos tiene intención de participar activamente en el intenso debate político que actualmente existe en su país. El anuncio llega tras meses de rumores de que Lagarde se marcharía antes de tiempo para permitir que los líderes de la UE elijan un sucesor mientras Emmanuel Macron sea presidente de Francia, evitando así la posibilidad de que Marine Le Pen, profundamente euroescéptica y contraria al modelo actual de la Unión Europea, pudiera ganar las presidenciales del próximo año e influir en la elección de su sucesor.
Las autoridades comunitarias tienen ahora tres meses para decidir quién ocupará la presidencia del BCE. Entre los nombres que más suenan figuran el español Pablo Hernández de Cos, exgobernador del Banco de España entre 2018 y 2024, y el holandés Klaas Knot.



