El 32,3% de los hogares españoles ha pospuesto o descartado tener hijos por motivos económicos
El coste de tener hijos golpea a las familias: menos ocio, ropa y extraescolares

Criar hijos es hoy más caro para una amplia mayoría de las familias españolas y esa presión se traducen en muchos casos en recortes en el consumo y la planificación familiar. En concreto,el 83% de los hogares con hijos menores de 18 años considera que el coste de criarlos ha aumentado en el último año y el 36% reconoce haber reducido en el último año gastos relacionados con los hijos por razones económicas
La economía familiar obliga a priorizar y a reajustar partidas para poder sostener el día a día. De momento, los ajustes se concentran principalmente en el gasto prescindible, y no tanto en las necesidades básicas. Entre las familias que han reducido gasto infantil, los principales recortes se producen en ocio (62%), ropa y calzado (53,8%) y actividades extraescolares (48,5%). También se recortan celebraciones (44,2%) y juguetes (38,4%). En cambio, el impacto es mucho menor en material escolar (10,7%) o transporte (9,3%). Aun así, los datos reflejan que en una parte de los hogares la presión económica alcanza partidas difíciles de ajustar.
Las familias tienen cada vez más dificultades para acceso a campamentos y sanidad privada
El Observatorio refleja un uso elevado de determinados servicios asociados a la crianza. Entre los hogares con hijos, destaca el acceso a la atención sanitaria privada (80,4%), actividades extraescolares (77,6%) y campamentos o vacaciones (70,3%). Sin embargo, entre quienes los utilizan, una parte relevante reconoce dificultades de acceso. Las mayores barreras se concentran en campamentos y vacaciones (45%), seguidas de atención sanitaria privada (37%) y actividades extraescolares (32,5%).
Incluso en servicios más básicos como guardería o comedor escolar, cerca de uno de cada cuatro usuarios encuentra obstáculos. Además, la dificultad aumenta claramente en los hogares con menos recursos, ya que el 34,4% y el 52,2% de ellos encuentran dificultades para acceder a la guardería y al comedor escolar, respectivamente.
Tener hijos, una decisión cada vez más económica para las familias españolas
Más allá de los ajustes de consumo, la presión económica influye también en decisiones de futuro, condicionando la natalidad. El 11,8% de los hogares reconoce haber pospuesto y el 20,5% ha descartado tener hijos por motivos económicos. El estudio señala que la renuncia alcanza sus niveles más altos en clase media-baja (30,9%) y clase baja (29,3%), con datos muy encima de la clase alta (9,9%).
Entre quienes se plantearían ampliar la familia, las medidas que se señalan como más decisivas son ayudas económicas directas por hijo (23,3%), mejores permisos de maternidad/paternidad y conciliación laboral (22%) y acceso a una vivienda más asequible (18,9%). Por otro lado, un 50,8% afirma no plantearse la posibilidad de tener más hijos, confirmando que en el reto demográfico se combinan las barreras económicas con cambios en las decisiones vitales.



