La realidad del posparto, según las madres
Un 25% reconoce sentirse más ‘madre’ que ‘mujer’ tras dar a luz

El primer año de vida de un hijo es intenso para una madre. A los retos de la crianza se suma un largo proceso de recuperación, que es tanto física como emocional. Convertirse en madre es transformador, pero también puede suponer una desconexión con una parte importante de la identidad personal. De hecho, una de cada cuatro (24,5%) mujeres afirma que tras el parto se siente más ‘madre’ que ‘mujer’. De acuerdo con los resultados de una encuesta realizada por la marca de higiene femenina Intimina en la que han participado 3.000 mujeres que han sido madres en este último año de Reino Unido, Francia y España.
A esto se le suma la presión social y médica. El alta médica tras la conocida ‘cuarentena’ a las seis semanas de haber dado a luz para muchas mujeres puede ser más estresante que útil. Un 17% de las madres españolas se sintió presionada por este plazo, y un 17,7% se sintió ‘desconectada de su propio cuerpo’ por no estar preparada cuando el médico indicó que podía estarlo. No obstante, esta presión por recuperarse no proviene de una sola fuente. El 26,5% de las encuestadas atribuye la presión a las expectativas de su pareja, mientras que el 23,2% señala la influencia de las redes sociales y las influencers que promueven una recuperación rápida y sin matices.
Cansancio, cambio y culpa
Los datos del estudio muestran que la experiencia del posparto en la intimidad está lejos de ser sencilla o lineal. El principal obstáculo no es emocional en primer lugar, sino físico: más de un tercio (36%) de las madres españolas señala el agotamiento extremo como la mayor barrera para retomar la intimidad, seguido en un 34,3% que menciona molestias como la sequedad vaginal y un 30,6% que reconoce miedo real al dolor.
Pero el impacto no se queda en el cuerpo. La dimensión emocional es igual de intensa. En España, el 44,4% de las mujeres admite sentirse culpable por no tener deseo sexual, y un 40,5% experimenta culpa por priorizar su propio bienestar frente a las necesidades del bebé.
Además, la comunicación en la pareja aparece como otro punto crítico. Aunque más de un tercio afirma ser totalmente honesta sobre su vida sexual (35,1%), una de cada cinco mujeres reconoce que ha llegado a “fingir” interés o deseo para evitar tensiones o mantener la armonía en la relación.
Maternidad y sexualidad
El estudio también muestra cómo el posparto modifica la experiencia física de la intimidad. Cerca de la mitad (49,4%) de las mujeres españolas encuestadas afirma que el sexo se ha vuelto más ‘programado’ o consciente, en lugar de espontáneo. A pesar de las dificultades, el estudio también recoge cambios positivos en la vivencia del cuerpo. El posparto, aunque complejo, también es una oportunidad de redescubrimiento corporal: cuatro de cada diez mujeres afirman sentir un mayor respeto y admiración por lo que su cuerpo ha sido capaz de hacer, y un 31,3% asegura que sus orgasmos se han vuelto más intensos tras el parto.
Asimismo, el 34,7% describe su sexualidad actual como un proceso de redescubrimiento del propio cuerpo, mientras que un 32,8% afirma que la intimidad ha dejado de centrarse en el acto sexual para enfocarse más en la conexión emocional y en sentirse vista y valorada. En España este porcentaje sube hasta un 36,9%.



