La astronauta Christina Koch, primera mujer en viajar a la Luna, Premio Princesa de Asturias de la Concordia 2026
El jurado le otorga este reconocimiento por su “esfuerzo de superación personal” y por “contribuir a extender las fronteras de la humanidad

La astronauta estadounidense Christina Koch recibirá este año el Premio Princesa de Asturias de la Concordia. Lo anunció ayer el jurado, que reconoce así que “su esfuerzo de superación personal ha contribuido a extender las fronteras de la humanidad, apoyada en un amplio trabajo colectivo”.
El 1 de abril de 2026, Koch despegó a bordo del cohete Space Launch System, dentro de la misión Artemis II, junto a los estadounidenses Reid Wiseman y Victor Glover, y el canadiense Jeremy Hansen. La tripulación estableció el récord de mayor distancia recorrida por humanos en el espacio: 406 771 kilómetros desde la Tierra. Al rodear la Luna, Koch se convirtió, además, en la primera mujer de la historia en alejarse de nuestro planeta lo suficiente para salir de su campo magnético y alcanzar el espacio profundo. La misión concluyó el 10 de abril de 2026 y, según los especialistas, los datos médicos recabados sobre Koch serán determinantes para planificar futuras misiones tripuladas a Marte.
Christina Hammock Koch nació en 1979 en Grand Rapids, Michigan. Desde niña tuvo claro que quería ser astronauta, y orientó cada decisión académica y profesional hacia ese fin. Se licenció en Ingeniería Eléctrica y en Física en la Universidad Estatal de Carolina del Norte y, posteriormente, completó un máster en Ingeniería Eléctrica, financiado en parte por ayudas de la Fundación de Becas para Astronautas. Su carrera previa a la Nasa abarcó el desarrollo de instrumentos científicos en el Centro Goddard y más de tres años en estaciones antárticas de investigación, con un invierno completo en el Polo Sur Amundsen-Scott realizando tareas en los equipos de búsqueda, rescate y extinción de incendios. “La trayectoria de Christina Koch ha sido destacada como una inspiración para futuras generaciones —sobre todo de mujeres— y un símbolo de la capacidad humana para superar retos y desafíos a través del trabajo, la colaboración y la empatía”, señala la organización.
Fue elegida para incorporarse a la Nasa en 2013, completó su formación en 2015 y en marzo de 2019 viajó a la Estación Espacial Internacional, donde ejerció como ingeniera de vuelo en las expediciones 59, 60 y 61, y contribuyó a numerosos experimentos, entre ellos, pruebas de bioimpresoras 3D en microgravedad. El 18 de octubre de 2019 realizó, junto a Jessica Meir, la primera caminata espacial íntegramente femenina de la historia, un hito que se repitió en dos ocasiones más durante la misma misión. El 6 de febrero de 2020 regresó a la Tierra tras 328 días consecutivos en el espacio, récord de vuelo espacial de mayor duración para una mujer, superando los 289 días de Peggy Whitson. En total hizo seis caminatas, pasando 42 horas y 15 minutos fuera de la nave.



