¿Cómo identificar un infarto en mujeres? Estas son las señales
Todavía pensamos que las enfermedades cardiovasculares son cosa de hombres, aunque en realidad son la primera causa de muerte en mujeres de nuestro país, por delante del cáncer

Más de 59.000 mujeres fallecen anualmente en España debido a enfermedades cardiovasculares, lo que equivale a una muerte cada ocho minutos. Y, sin embargo, todavía consideramos los infartos como un riesgo principalmente para los hombres. Esa idea generalizada de que la enfermedad cardiovascular es principalmente un problema masculino lleva a subestimar el riesgo en las mujeres y a retrasar la búsqueda de atención médica.
Para empezar la falsa seguridad que ellas mismas tienen influye directamente en la forma en la que se relacionan con su salud cardiovascular. “Al no identificarse como población de riesgo, es más frecuente que se retrase la adopción de hábitos preventivos o que no se prioricen revisiones periódicas de factores como la tensión arterial, el colesterol o la glucosa”, explica José Zamorano, jefe de servicio del Hospital Universitario Sanitas La Zarzuela. “También puede influir en la interpretación de los síntomas. Determinados signos iniciales, especialmente cuando son más leves o inespecíficos, tienden a normalizarse o atribuirse a causas como el estrés o el cansancio, lo que retrasa la consulta”.
Síntomas del infarto en mujeres más allá del dolor de pecho
La mayoría de la población tiene claro que el dolor de pecho o la falta de aire son señales de que algo no va bien, pero la mayoría desconoce que los síntomas cardiovasculares pueden manifestarse de forma diferente en hombres y en mujeres. El dolor torácico opresivo sigue siendo el síntoma más característico del infarto también en mujeres. Sin embargo, como explica el doctor Zamorano, en ellas es relativamente frecuente que aparezcan “otros síntomas menos específicos que pueden pasar más desapercibidos. Entre ellos destacan la fatiga intensa sin causa aparente, la dificultad para respirar, las náuseas, el mareo o el malestar general. También es habitual que el dolor se localice en zonas distintas al pecho, como la espalda, el cuello, la mandíbula o la parte superior del abdomen”.
Detectar a tiempo, la clave para reducir la mortalidad cardiovascular
Según el jefe de Cardiología del Hospital Sanitas La Zarzuela, elegido tres veces como el cardiólogo más prestigioso de España por el índice de Merco, “este tipo de manifestaciones puede generar dudas o retrasar la identificación del problema, por lo que es importante prestar atención a cualquier síntoma nuevo, persistente o diferente a lo habitual. Cuando aparece de forma repentina o se acompaña de sensación de falta de aire o debilidad, es recomendable realizar una valoración médica lo antes posible”. Esto es importante porque según datos de la World Heart Federation, el 80% de las muertes prematuras por enfermedad cardiovascular son prevenibles.
Factores de riesgo cardiovascular: qué afecta más a las mujeres
Los principales factores de riesgo cardiovascular son comunes en hombres y mujeres: hipertensión, colesterol elevado, diabetes, tabaquismo, sedentarismo u obesidad. No obstante, indica Zamorano, “su impacto puede variar. En mujeres, por ejemplo, la diabetes o el consumo de tabaco se asocian a un aumento proporcionalmente mayor del riesgo cardiovascular. A estos factores se añaden otros propios de la salud femenina que es importante tener en cuenta. Complicaciones durante el embarazo, como la preeclampsia o la diabetes gestacional, actúan como indicadores de mayor riesgo cardiovascular en etapas posteriores de la vida”.
La menopausia, que afecta de formas muy diferentes a la salud de las mujeres, “también supone un momento relevante, ya que los cambios hormonales se asocian a un incremento del riesgo de enfermedad cardiovascular. Asimismo, condiciones como el síndrome de ovario poliquístico o algunas enfermedades autoinmunes, más frecuentes en mujeres, también pueden influir”.



