¿Por qué compramos cosas que no necesitamos (y no podemos permitirnos)?
Estrés, aburrimiento, autogratificación, redes sociales… Son muchos los motivos que nos llevan al sobreconsumo

El 56% de los españoles admite comprar productos sin una necesidad concreta. El dato es el informe anual sobre tendencias de compra realizado por Wallapop, esta manera de entender el consumo genera una doble contradicción. Por una parte, con el propio contexto económico, marcado por el aumento del coste de vida y la incertidumbre financiera, en el que el 55% de los españoles reconoce que su salario no le permite cubrir todos sus gastos ni ahorrar. Por la otra, con los valores de los consumidores: el 70% siguen considerando la sostenibilidad un factor decisivo a la hora de comprar, pese a adquirir productos que no necesitan o que no van a tener ningún uso.
Un entorno diseñado para comprar más, más rápido y con menos reflexión
El sobreconsumo no ocurre en el vacío, sino que está fomentado por un ecosistema que fomenta las compras rápidas y poco reflexivas y, a menudo, responde a impulsos de carácter emocional. Así, siete de cada diez españoles confiesan haber realizado alguna compra tras momentos de estrés o frustración como forma de autopremio, y el 53% reconoce que también compra en momentos de aburrimiento. No obstante, el efecto positivo no siempre es el esperado: ante estas compras no planificadas, el 60% de los consumidores no experimenta ninguna sensación especial; mientras que un 16% reconoce sentir angustia y solo un 23% afirma sentirse satisfecho.
Del mismo modo, también aparecen tensiones cuando no se puede acceder a lo que se desea: un 64% de los españoles reconoce sentir frustración al encontrar un producto en tendencia que les gusta, pero que no pueden permitirse comprar. En ese sentido, la gran cantidad de información acerca de promociones y tendencias también tiene un impacto directo en la forma en la que se consume: las primeras influyen al 92% de los consumidores, mientras que las segundas incitan a comprar al 52% de los encuestados.
En este complejo ecosistema se introducen también las redes sociales, que condicionan las decisiones del 44% de los españoles a la hora de comprar, cifra que se eleva hasta el 75% en el caso de los jóvenes de 18 a 24 años. A todo este fenómeno contribuyen también las plataformas de consumo ultrarrápido, que se han integrado en la cotidianidad de los hábitos de compra de los españoles. Tanto es así, que ya son utilizadas por el 78% de los españoles, una cifra que se eleva hasta el 95% entre los jóvenes de 18 a 24 años.
El coste real del sobreconsumo
Las consecuencias de estos hábitos son significativas. Cerca del 40% de gasto medio se destina a productos no esenciales y, de hecho, uno de cada cuatro artículos adquiridos durante el último año apenas se utiliza de manera habitual.
Estos datos responden a una dinámica de compra en al que dos de cada cinco españoles reconocen que compran más de lo que necesitan y, entre ellos, el 76% frecuentemente realiza compras no planificadas de productos que luego no ven ningún uso. Este fenómeno se acentúa en el caso de artículos adquiridos a través de plataformas de consumo ultrarrápido. Concretamente, más de la mitad (55%) de los productos comprados en estas plataformas se desechan o permanecen almacenados sin llegar a usarse.
Pese a que los datos confirman que esta forma de consumo está muy extendida y normalizada, también dejan ver que existe una conciencia sobre la necesidad de buscar un modelo de consumo más responsable. En concreto, el 93% de los españoles dice considerar importante la durabilidad y calidad de los productos, y el 71% afirma que la sostenibilidad influye en sus decisiones de compra.



