Ni los éxitos cierran la brecha: ¿por qué el deporte femenino no logra consolidar su visibilidad?
El fútbol ha tirado de la visibilidad y la notoriedad del deporte femenino en los últimos años, pero sigue siendo el ámbito en el que la distancia es mayor

El Real Madrid y el FC Barcelona se enfrentaron ayer en los cuartos de final de la Champions League femenina. La noticia de la versión masculina de un clásico del fútbol español abre telediarios e implica un enorme despliegue mediático en programas y prensa deportiva. Pero para encontrar ayer la noticia del partido del Madrid y Barcelona femenino, en Marca había que pasar antes por otras quince informaciones. Un ejemplo más de la brecha de visibilidad que sigue existiendo entre el deporte masculino y femenino.
De acuerdo con los resultados de la quinta edición del estudio ‘La visibilidad de las mujeres deportistas en los medios de comunicación’, realizado por Apple Tree y Acceso, durante el año 2025 el deporte femenino alcanzó una cuota de visibilidad (número de noticias publicadas) en los medios de comunicación del 26% frente a las competiciones masculinas, lo que supone apenas un aumento de un punto con respecto a 2024 (25%). En el caso de la notoriedad (audiencia), las competiciones deportivas femeninas consiguieron un 26%.

El vaso se puede ver medio lleno o medio vacío. Es verdad que en los últimos cinco años, la visibilidad y la notoriedad de las competiciones deportivas femeninas en los medios se ha duplicado, gracias, sobre todo al fútbol y, más concretamente, a las victorias del FC Barcelona y la Selección, pero la paridad sigue aún lejísimos y, lo que es más preocupante, el avance parece haberse ralentizado hasta casi detenerse. Es verdad que en 2025 no hubo grandes competiciones o éxitos como en 2024 (Juegos Olímpicos) o 2023 (cuando España se proclamó campeona del Mundial de Fútbol), pero la sensación es que se ha perdido la oportunidad de aprovechar ese impulso para provocar un verdadero cambio.
En el análisis por medios vemos que Mundo Deportivo, Sport y As son los que más informaciones publican sobre competiciones deportivas femeninas, tanto en sus versiones impresas como online. Destacable es el caso de los medios catalanes, gracias en buena medida al éxito del FC Barcelona. En el entorno digital, cada vez más importante, también dominan las estrellas del fútbol femenino. Así, las cinco deportistas españolas con más seguidores son Alexia Putellas, Aitana Bonmatí, Paula Badosa, Carolina Marín y Athenea del Castillo.
Mención aparte merece la cobertura del Balón de Oro femenino, que consiguió menos de un tercio de la visibilidad y un cuarto de la notoriedad del masculino, pese a que la ganadora volvió a ser la española Aitana Bonmatí, mientras que el premio masculino lo ganó Ousmane Dembélé, jugador de la liga francesa.
“El deporte femenino le debe mucho al fútbol, sobre todo en España, a pesar de que la Liga F es profesional desde hace solo cuatro años, frente a los 96 años de liga masculina”, indicó durante la presentación Teresa Oca, director digital de Apple Tree. A pesar de ello, el peso del fútbol masculino es tan arrollador que es el deporte en el que la brecha en la cobertura mediática es mayor.
Fuera de los deportes mayoritarios, el sentimiento de pertenencia y representación nacional es el principal factor que impulsa la visibilidad informativa y el interés de la audiencia, por encima de cualquier cuestión de género. Esto explica la gran acogida que tuvieron este año los éxitos de la selección española femenina de waterpolo y de rugby, con algunos indicadores que demuestran que en este tipo de evento resulta más fácil conseguir la paridad entre ambas modalidades.
Por lo demás, el estudio confirma que los hombres siguen siendo la base de la audiencia de las retransmisiones deportivas en televisión. La mayor parte de los espectadores son hombres, incluso en competiciones protagonizadas por mujeres. Solamente en aquellos torneos internacionales de selecciones se supera el 40% de mujeres en la audiencia de retransmisiones de televisión.



