Fallece Soledad Gallego-Díaz, primera mujer al frente de ‘El País’
En su larga trayectoria figuran hitos como la publicación, cuando solo tenía 26 años, de la gran exclusiva de la Transición: el borrador de la Constitución de 1978

Ayer falleció, a los 75 años de edad, Soledad Gallego-Díaz, directora de El País entre junio de 2018 y junio de 2020, siendo la primera mujer en ocupar este puesto desde la fundación del periódico en 1976. En su larga trayectoria figuran también hitos como la publicación, cuando solo tenía 26 años, de la gran exclusiva de la Transición: el borrador de la Constitución de 1978.
Hija de madre cubana y padre español, Soledad Gallego-Díaz nació en Madrid en 1951. Estudió Periodismo en la Escuela Oficial de Madrid y Filosofía y Letras en la Universidad Complutense. A los 19 años empezó a trabajar la agencia de información Pyresa, de la que fue despedida por secundar una huelga. Después pasó a Cuadernos por el Diálogo, donde permaneció hasta su cierre en 1978. En marzo de 1977 había empezado a colaborar en El País, nacido poco antes.
Durante más de tres décadas hizo fue casi de todo en el diario de Prisa: fue directora adjunta con tres directores diferentes (Juan Luis Cebrián, Joaquín Estefanía y Jesús Cebeiro), corresponsal en Bruselas, Londres, París, Nueva York y Buenos Aires, enviada a numerosos acontecimientos internacionales, cronista política, delegada en Sevilla, defensora del lector, editorialista y profesora en la Escuela de Periodismo.
Sin abandonar el grupo Prisa, en 2014 participó en la creación del semanario Ahora, junto con Miguel Ángel Aguilar, proyecto que acabó en 2016. En los últimos años ha mantenido una columna semanal en El País y ha colaborado con la Cadena Ser. Durante su carrera recibió diversos premios, entre ellos el Premio Francisco Cerecedo, el Premio Salvador de Madariaga, el Premio de Periodismo Cirilo Rodríguez, el Premio Margarita Rivière al rigor periodístico con visión de género, o el Premio Ortega y Gasset a la Trayectoria Profesional.
“Sol fue uno de los pilares éticos y profesionales, dentro y fuera de El País, para varias generaciones de periodistas que encontraron en esta mujer, cálida y dura a la vez, un referente en los tiempos confusos y apasionantes que ha vivido este oficio en las últimas décadas. Recibió todos los premios imaginables; pero ningún reconocimiento ni ningún cargo en la redacción le hicieron apartarse un ápice de la reportera que siempre fue: una periodista valiente, que creía en la información libre, en la búsqueda de la verdad y en la importancia del periodismo para mejorar la sociedad”, señala la noticia sobre su fallecimiento en el diario, firmada por Guillermo Altares.



