El Instituto de las Mujeres presenta la ‘Guía de periodismo inclusivo’
Es una herramienta práctica para construir relatos mediáticos con perspectiva de género

La Guía de periodismo inclusivo. Perspectiva de género interseccional en la construcción de mensajes mediáticos ha sido desarrollada por la periodista y experta en comunicación corporativa, institucional y política Lucía Quiroga. Se trata de una herramienta práctica, subvencionada por la convocatoria de Cultura y derecho para todas del Instituto de las Mujeres, que aborda la perspectiva de género interseccional en todas las fases de la producción informativa.
En palabras de Cristina Hernández Martín, directora del Instituto de las Mujeres y autora del prólogo, “construimos el mundo con palabras”, y precisamente esa idea atraviesa toda la obra. La guía no solo reflexiona sobre el lenguaje que utilizan los medios de comunicación, sino también sobre cómo se eligen las historias, quiénes las protagonizan y desde qué mirada se construyen. La autora también ha estado acompañada por las periodistas Ana Requena, redactora jefa de género de Eldiario.es, y Victoria Gabaldón, directora de Mamagazine, que han participado en el coloquio sobre periodismo y género.
Tal y como recoge el libro, las mujeres siguen siendo menos visibles en los medios que los hombres. Según datos del Global Media Monitoring Project, solo el 26% de las protagonistas y fuentes informativas a nivel internacional son mujeres, una cifra que evidencia hasta qué punto persiste la desigualdad en la construcción del relato mediático.
La publicación devuelve al oficio preguntas necesarias sobre qué se cuenta, a quién se escucha y qué voces quedan sistemáticamente fuera ya que, como recuerda Cristina Hernández en el prólogo, “cada palabra delimita qué existe y qué queda fuera. Y en ese gesto cotidiano se juega algo decisivo: quién tiene derecho a ser reconocido como sujeto y quién sigue siendo contado como lo otro”.
Frente a esas dinámicas, Quiroga propone revisar inercias profundamente normalizadas dentro del periodismo e incorporar herramientas prácticas capaces de detectar sesgos casi en tiempo real. Una de las más destacadas es la denominada “regla de la reversibilidad”, un ejercicio sencillo que plantea preguntarse si un tema, un titular o un enfoque serían igualmente válidos si el sujeto de la información fuera un hombre. Si al invertir el género la formulación resulta ridícula o improcedente, la cuestión también es improcedente si el sujeto es una mujer.
“Muchas veces el machismo en los medios no solo aparece en grandes titulares, sino en pequeños gestos cotidianos que llevamos años normalizando”, señala Lucía Quiroga. “Preguntas sobre maternidad, aspecto físico o vida personal que rara vez se le harían a un hombre siguen formando parte de muchas coberturas aparentemente neutras”.
La guía recorre todo el proceso informativo, desde la elección de los temas hasta el lenguaje con el que se redacta o locuta una noticia, poniendo el foco en decisiones clave como las voces expertas que se seleccionan, el enfoque que se prioriza o los marcos narrativos desde los que se construye una información.
Uno de los bloques más relevantes del libro se centra en la cobertura de la violencia machista, un ámbito especialmente sensible dentro del periodismo con perspectiva de género. La autora advierte de que uno de los errores más persistentes sigue siendo situar el foco sobre la víctima, detallando exhaustivamente su vida personal mientras el agresor queda diluido en el relato informativo. Para Quiroga, ese desequilibrio condiciona directamente la percepción social de la violencia.
La obra también incorpora una mirada interseccional, recordando que las desigualdades no afectan a todas las mujeres de la misma forma. Factores como la edad, el origen étnico, la clase social o la orientación sexual interactúan con el género para construir experiencias únicas de opresión o privilegio. Y desde esa construcción atraviesan el relato mediático, quedando muchas veces reducidos a estereotipos o directamente invisibilizados.
Otro de los capítulos relevantes se centra en la creación de las figuras de las editoras de género en algunos medios de comunicación, entendidas como una figura que ayude a ordenar y jerarquizar la actualidad con perspectiva de género en el medio al completo. Estas profesionales evitan que en el proceso de creación de una pieza, se perpetúen las desigualdades mediante decisiones aparentemente neutras como el espacio que ocupa una noticia, las voces autorizadas que se seleccionan o el enfoque desde el que se aborda un tema.
La guía también aborda algunos de los grandes desafíos actuales del ecosistema mediático, como el impacto de la inteligencia artificial y los sesgos algorítmicos en la construcción del relato público. Quiroga alerta de que muchas herramientas de IA aprenden de contenidos ya condicionados por desigualdades históricas, amplificando estereotipos de género de forma automática y masiva. A ello se suma el papel de las redes sociales, donde la viralidad, la polarización y la amplificación del odio afectan especialmente a mujeres periodistas, políticas y creadoras de contenido. El libro también analiza cómo los criterios de titulación, SEO y búsqueda de clics han terminado condicionando el lenguaje informativo y favoreciendo enfoques simplificados o sensacionalistas que refuerzan determinados sesgos.




