Teresa Riesgo, la ingeniera con la misión de convertir España en un motor de innovación
La secretaria general de Innovación es la protagonista del quinto episodio del pódcast MAS que Decir

Asegura Teresa Riesgo que ella tiene “el mejor puesto de la administración española, aunque nadie lo sepa”, el de secretaria general de Innovación. Su misión: dirigir y coordinar las políticas de investigación científica, desarrollo tecnológico e innovación del país. Tenía todo el sentido, por tanto, que fuera una de las invitadas de MAS que Decir, el pódcast de MAS y Dentsu para innovadoras.
En su conversación con Esther Valdivia y Elisa Brustoloni, la secretaria general de Innovación habló sobre el reto que para ella había sido asumir esta responsabilidad. Teresa Riesgo es ingeniera industrial y había pasado toda su carrera como investigadora y profesora hasta que hace seis años le pusieron ante la que, reconoce, ha sido la decisión más complicada de su vida. “Me llamaron y una señora que no conocía, que era la secretaria de Estado de entonces, me preguntó si me gustaría venir al ministerio. El ministerio estaba recién creado [en 2020 se llevó a cabo una gran reestructuración organizativa, separando las competencias de universidades] y esa decisión fue un poco un poco difícil, porque era abandonar la zona de confort. Yo llevaba veinticinco años trabajando en la universidad, sin parar de hacer cosas, pero muy arropada por el entorno. Me sentía muy a gusto, llevaba toda mi vida ahí y de repente me metí en un ministerio que no sabía cómo funcionaba”. Afortunadamente, la experiencia está siendo inmejorable. “Tengo un equipo increíble, pequeño, pero muy motivado. Todos los días hay un problema, y casi todos los días, si no lo hemos solucionado, le vamos encontrando soluciones”.
Desde su posición, el objetivo de Riesgo es consolidar un ecosistema donde la ciencia se transforme en soluciones reales para la ciudadanía mediante la colaboración público-privada y el impulso a las empresas tecnológicas disruptivas. Para que la innovación florezca, asegura, es necesario “talento, creatividad e inversión, pero también una regulación adecuada, un estado de bienestar donde la gente pueda aportar esa creatividad y mucha colaboración. En España hemos trabajado mucho en silos: tú eres del sector A y yo del B o tú eres de la universidad y en la universidad hacéis las cosas de una manera que no me interesa. Luego también hemos tenido un déficit de instrumentos de financiación muy grande. Todo esto está cambiando”. ¿Qué nos falta? A su juicio, nos sigue faltando “innovación privada y un menor miedo al fracaso, y eso es una cuestión no solo de España, sino de la Unión Europea. Hace falta que nos atrevamos a hacer las cosas y seamos capaces de equivocarnos y volver a hacerlas, porque casi nada sale a la primera”.



