La juventud española, cada vez más dividida respecto al feminismo
El porcentaje de los que se identifican como feministas ha pasado del 50% en 2010 al 38% en 2025, pese a que la mitad cree que el feminismo es necesario para la igualdad

Casi cuatro de cada diez jóvenes en España (38,4%) se identifican como feministas, mientras cerca de la mitad (49,2%) percibe el feminismo como una herramienta de manipulación política. Las cifras son del Barómetro Juventud y Género 2025 de Fad Juventud, que como otras fuentes apuntan a un escenario complejo, en el que los posicionamientos en torno al género no son homogéneos, moviéndose entre la adhesión y la desconfianza.
El sentir feminista entre los jóvenes se sitúa en su nivel más bajo desde 2021. En 2017, el porcentaje era del 34,6%; ascendió hasta el 49,9% en 2021 —el punto más alto de la serie— y se situó en el 42% en 2023, lo que confirma la existencia de oscilaciones significativas en la identificación feminista a lo largo de la última década.
La desagregación por género muestra diferencias muy marcadas. El 51,3% de las mujeres jóvenes se identifica como feminista, frente a un porcentaje muy inferior entre los hombres (26%). Con todo, también entre ellas se observa un descenso respecto a la edición anterior: en 2023 el dato era del 57,4%, lo que implica una reducción de más de seis puntos en apenas dos años. Aunque las chicas continúan mostrando un respaldo claramente mayor que los chicos, el retroceso también afecta a este grupo. A pesar de que casi la mitad de la juventud (49,2%) considera que el feminismo es necesario para lograr la igualdad real entre hombres y mujeres, el apoyo convive con percepciones críticas que evidencian una posición ambivalente en torno al concepto.

Esta ambivalencia también presenta diferencias por edad en el conjunto de la población. La identificación feminista aumenta progresivamente hasta alcanzar su punto máximo entre los 30 y 39 años (52,2%), única franja en la que más de la mitad se declara feminista. Entre los 15 y 29 años el porcentaje es del 38,4%, mientras que a partir de los 40 años desciende y se sitúa en torno al 40%.
Desigualdades
En paralelo, el 48,9% de la juventud considera que existen desigualdades de género en España grandes o muy grandes. Pero, de nuevo, la percepción no es compartida por igual: el 61,4% de las chicas identifica desigualdades elevadas, frente al 36,7% de los chicos, una brecha de más de veinte puntos porcentuales.
Al mismo tiempo, el estudio muestra que en la vida cotidiana existen consensos amplios en torno a modelos igualitarios de relación. El 81,8% de jóvenes defiende la comunicación abierta y sincera como base de una relación saludable y el 77,4% considera que la igualdad de derechos y responsabilidades es un elemento fundamental en la pareja. Estos datos, señala la fundación, apuntan a una interiorización relevante de principios de corresponsabilidad y autonomía.
Sin embargo, cuando se analizan determinadas actitudes vinculadas al control en la pareja, la comparación generacional resulta significativa. Entre la población adulta, el apoyo a este tipo de ideas es sensiblemente menor: en torno al 11,7% interpreta los celos como prueba de amor (22,9% en jóvenes) y un 20,9% cree que se debe saber dónde está la pareja en todo momento, frente al 31% de jóvenes. Para Beatriz Martín Padura, directora general de Fad Juventud, “los datos muestran una juventud que incorpora marcos igualitarios en muchos aspectos de su vida cotidiana, pero que también está expuesta a discursos contradictorios que influyen en su posicionamiento. No hablamos de retrocesos lineales ni de avances uniformes, sino de un escenario complejo donde conviven consensos amplios con percepciones divergentes”.
El ámbito relacional es uno de los espacios donde la juventud expresa con mayor claridad sus consensos igualitarios. Además del amplio acuerdo en torno a la comunicación abierta (81,8%) y la igualdad de derechos y responsabilidades (77,4%), el 72,1% considera imprescindible que cada miembro de la pareja mantenga su propio espacio individual. Las mujeres muestran entre 10 y 15 puntos más de acuerdo que los hombres en estas afirmaciones.
Estos datos apuntan a una interiorización relevante de principios de autonomía, respeto y corresponsabilidad. Sin embargo, este consenso declarado contrasta con la extensión de dinámicas de control. El 32,1% de las mujeres jóvenes afirma que su pareja se ha enfadado por no responder inmediatamente a mensajes o llamadas (17,5% ellos); el 27,3% declara que le han revisado el móvil (17% ellos) y el 26,6% que le han dicho con quién puede o no puede hablar (17,2% ellos). El ideal igualitario convive así con prácticas que afectan de manera claramente más intensa a las chicas.
Además, cerca de la mitad se muestra de acuerdo con postulados ligados al amor romántico: el 48,4% está de acuerdo con que tener pareja implica una entrega absoluta a la otra persona y el 46,8% considera que debería pensarse como un proyecto para toda la vida desde el inicio. Un 31% cree que merece saber dónde está su pareja en todo momento, un 22,9% interpreta los celos como prueba de amor y un 20,9% normaliza revisar el móvil de la pareja. Aunque no son posiciones mayoritarias, muestran la coexistencia de ideas tóxicas y posesivas del vínculo.

El Barómetro detecta también la persistencia de estereotipos en el ámbito laboral y doméstico. Un 27,2% considera que la investigación y la ciencia son ámbitos más adecuados para hombres, y entre un 36% y un 45% asocia sectores como informática, gestión empresarial o ingenierías mayoritariamente a hombres. Además, aproximadamente un tercio de los jóvenes niegan la existencia de la brecha salarial.
En el hogar, el 56,2% afirma que existe reparto igualitario de tareas, pero cuando no se produce, el trabajo recae principalmente en las mujeres (38,5%), frente a un 2,3% que señala que lo hacen los hombres. Además, solo el 6,9% del total de jóvenes declara no sentir ninguna presión social, destacando exigencias vinculadas al éxito, la imagen física o la gestión emocional.
Discriminación y violencia
Las experiencias de discriminación forman parte de la trayectoria vital de una amplia mayoría de jóvenes. El 83% afirma haberse sentido discriminado/a en alguna ocasión, y solo el 17% declara no haber vivido nunca una situación de este tipo. Los principales motivos señalados son el aspecto físico (35,5%), el género (34,6%) y la edad (24,9%).
Las mujeres declaran con mayor frecuencia discriminación por razón de género (44,2%) que los hombres (25,4%), lo que vuelve a poner de manifiesto diferencias significativas en la experiencia cotidiana.
Las brechas de género se hacen especialmente visibles en la violencia en pareja. El 27,3% de mujeres jóvenes declara que su pareja le ha revisado el móvil (frente al 17% de los hombres) y el 32,1% afirma haber sufrido enfados por no responder de inmediato a mensajes o llamadas, prácticamente el doble que ellos (17,5%). En el ámbito de la violencia sexual, una de cada cinco mujeres jóvenes (20,3%) afirma haber sido forzada a mantener relaciones cuando no quería, frente al 8% de los chicos. Además, entre quienes han sufrido violencia en pareja, el impacto y las consecuencias son diversas: el 44% de las mujeres declara haber tenido problemas de salud mental, frente al 19,6% de los hombres, y el 43% haber sufrido culpa o vergüenza, frente al 19% de los chicos.
La encuesta parte de una muestra de 3.327 personas residentes en España, de las cuales 1.528 son jóvenes de entre 15 y 29 años. El trabajo de campo se desarrolló entre abril y mayo de 2025.



