“El talento importa, pero es el vínculo humano lo que transforma los proyectos en algo verdaderamente memorable”
Raquel Serón, directora general de Burns, responde al cuestionario de MAS Directivas

Desde 2023 ocupa, junto a Carla Alexander, la dirección general de Burns en Madrid. Raquel Serón es licenciada en ADE por la Universitat de València y su primera agencia fue Contrapunto. Allí tuvo su primer contacto con la publicidad, una experiencia que ella describe como “pasar del gris al color”. Posteriormente se incorporó a la agencia digital Wysiwyg, donde permaneció diez años y fue socia, hasta su venta a Publicis. En su última etapa antes de incorporarse a Burns trabajó en Ogilvy.
¿Qué querías ser de pequeña? No tenía una vocación clara. Lo mismo te decía que quería ser periodista, piloto o abogada. Lo que sí tenía claro es que me gustaba tomar decisiones y lanzarme siempre a hacer cosas nuevas. Por entonces lo llamaban ‘ser mandona’. Es parte de mi carácter: no me cuesta tomar decisiones ni equivocarme. No me da miedo dar un paso adelante, no sé si por imprudencia o por inconsciencia.
¿Recuerdas tu primer día de trabajo? Recuerdo dos, porque tuve comienzos en lugares muy distintos. El primero fue cuando, en verano, a través de la facultad, hacía todos los años prácticas en bancos: pensaba que el mundo laboral era complejo, lleno de teoría... y descubrí que muchas tareas eran casi mecánicas, que había gente de todo tipo y que todo era más sencillo de lo que me imaginaba. Pero el verdadero impacto llegó cuando empecé a trabajar en publicidad. Mi primera agencia fue Contrapunto. Fue pasar del gris al color. Me encontré con un mundo lleno de ideas, libertad, pensamiento crítico y sensibilidad. Entendí que el trabajo podía ser mucho más que una obligación: podía ser un lugar para crecer, inspirarse y encontrar gente afín. Ese día supe que había encontrado mi sitio.
¿Cuál es tu mejor cualidad? La empatía. Escuchar con atención, ponerse en el lugar del otro sin prejuicios. También la paciencia: entender que cada idea, cada persona y cada proceso tiene su ritmo… pero sin perder el foco ni el impulso.
¿Y tu peor hábito? Tengo muchos malos hábitos que intento corregir. Y lo consigo por temporadas… No soy muy amiga de la rutina ni de madrugar. Pienso que en el camino todo se va ordenando, y me preocupo menos que otras personas por cosas que, para mí, no son tan importantes, aunque entiendo que cada uno tiene su propia escala de importancia. No me suelen angustiar las cosas que no son vitales. Creo que todo tiene solución, y que lo importante es llegar a ella y adaptarnos a las circunstancias y a la decisión que hayamos tomado.
¿Qué te levanta el ánimo? Muchas cosas. Desde una felicitación por un buen trabajo hasta la forma de resolver ciertas situaciones. Una buena idea. Un proyecto con propósito. Descubrir una tecnología nueva, un equipo que me desafíe, una conversación que me inspire. Me emociona lo que mueve, lo que tiene alma. También ayudar a los demás.
¿El mejor consejo que has recibido? Que disfrute del camino. Y lo sigo a rajatabla.
¿Qué valoras más en una persona? La actitud y la confianza. Esa energía que dice: “Estoy, puedes contar conmigo”. Y la capacidad de mantenerse auténtico, incluso en los momentos difíciles.
¿Lo mejor que te ha pasado en el trabajo? La gente. Las amistades que nacieron entre campañas y reuniones. El talento importa, pero es el vínculo humano lo que transforma los proyectos en algo verdaderamente memorable.
¿Y la peor experiencia? Cuando se pierde el respeto. Hacia una persona, hacia la profesión o hacia el trabajo de un equipo. Sin respeto, no hay construcción posible.
¿A qué hora te levantaste hoy? A las 8:15. Para mí, una hora razonable.
¿Tu palabra favorita? Empatía. No sabemos la mochila que lleva quien tenemos delante.
¿Tu momento favorito del día? La vuelta a casa. Cuando el ruido baja y una se encuentra con lo esencial.
¿Una mujer que te haya inspirado profesionalmente? Marta Gutiérrez. Su trayectoria, su mirada, su coherencia. Habla con hechos, y eso es lo que más inspira.
¿Una empresa (que no sea la tuya) que admires? Admiro a las que arriesgan con sentido. Las que tienen una visión clara y la sostienen con coherencia, aunque no siempre sea lo más fácil o popular. Cualquier empresa independiente que lucha cada día por destacar entre el resto. Y son muchas.
¿Tu mayor tesoro? Mi familia. Es mi raíz, mi refugio y también mi brújula.
Si no hicieras lo que haces, ¿a qué te dedicarías? Hoy te diría que sería doctora o enfermera. Me interesa cuidar desde otro lugar, entender lo humano desde una mirada más directa.
¿Qué haces en tu tiempo libre? Disfruto de lo sencillo y de lo compartido. Viajar, una cena con amigos, teatro, cine… o una charla en un banco comiendo pipas. El plan es lo de menos si estás bien acompañada.
¿Cómo te gustaría ser recordada? Como alguien buena. Buena persona. Buena compañera. Buena líder. Lo demás es solo ruido.
Recomiéndanos un libro, un disco, una serie y una película: Libro:La península de las casas vacías (no puedo decir uno solo, así que te menciono el que me estoy leyendo ahora). Disco: Cualquiera de McEnroe. Serie:This is us. Película:Rebeca, la original de 1940 de Alfred Hitchcock.
¿Un lugar que te gustaría visitar? Cualquiera en el que no haya estado. Me gusta explorar cualquier destino que no conozca.
¿Dónde te ves dentro de diez años? No me gusta proyectar tanto. Prefiero vivir el presente y construir con intención el ahora. La vida ya se encarga de darnos giros inesperados. Prefiero caminar con los ojos abiertos y los pies firmes, sin necesidad de un mapa rígido.



