¿Nos protegemos bien del sol? Los hábitos de los españoles dicen que no
El 67% reconoce no incluir el protector solar en su rutina diaria y quien lo hace, probablemente no lo haga bien

Los españoles estamos muy concienciados sobre los efectos de sol, pero tenemos poco desarrollado los hábitos de protección. Asociamos el uso de protector solar a contextos como playas o piscinas, pero seguimos sin incorporarlo en otros entornos cotidianos de alta exposición como terrazas o espacios urbanos.
Según el Barómetro del Sol, promovido por Nivea Sun, el 85% de los españoles afirma estar preocupado por los efectos del sol en la piel y al 82% le preocupa el cáncer de piel. Sin embargo, el 67% reconoce que el protector solar no forma parte de su rutina diaria, quedando relegado a los meses de verano o a lugares como la playa y la piscina. Mientras que el 70% de los encuestados afirma utilizar el protector en estos espacios, pero solo el 30% utiliza la crema solar cuando va a una terraza o a un parque. La mitad de los encuestados confiesan haberse quemado en una terraza alguna vez.
El estudio también pone de manifiesto que seis de cada diez españoles tienen dudas sobre los protectores solares, lo cual incide directamente en su aplicación y por tanto su eficacia. Concretamente, el 45% no tiene claro cómo interpretar el factor de protección solar (SPF), cuál es el adecuado para su piel y qué cantidad debe echarse.
Estos datos, según Nivea, reflejan la necesidad de reforzar la educación en fotoprotección y facilitar información clara sobre el uso correcto del protector solar para fomentar hábitos más eficaces. “Las recomendaciones indican una cantidad aproximada de 2 mg de crema por centímetro cuadrado de piel, aunque en la práctica es difícil de medir. Por eso se utiliza la regla de los dos dedos por zona”, explica María Segurado, asesora dermatológica de la marca. “El cuerpo se divide en nueve zonas principales, y cada una requiere una dosis equivalente para garantizar una protección adecuada”.
Más allá de la cantidad, el estudio revela que la reaplicación sigue siendo la gran asignatura pendiente. Más de la mitad de los españoles solo se aplica el protector antes de comenzar su exposición, ignorando uno de los pasos más determinantes para una protección real y eficaz. "Hay que reaplicarse cada dos o tres horas para que el SPF sea efectivo, sobre todo después de hacer deporte o bañarse", afirma la doctora Segurado.



