Una campaña solidaria busca garantizar el yoga oncológico gratuito en 16 hospitales públicos
La Red Internacional de Yoga Oncológico ya ha acompañado a más de 900 personas con cáncer. Su objetivo es llegar a otros 600 pacientes y familiares en 2027

El cáncer no solo afecta al cuerpo. También tiene consecuencias emocionales y psicológicas que pueden prolongarse incluso después de finalizar los tratamientos. Para ayudar a sobrellevarlas, la Red Internacional de Yoga Oncológico lleva tres años ofreciendo sesiones gratuitas de yoga adaptado a personas con cáncer en hospitales públicos españoles. Es una iniciativa que ya ha beneficiado a más de 900 personas y cuya continuidad depende de la solidaridad.
Esta asociación sin ánimo de lucro ha puesto en marcha una campaña de financiación colectiva en la plataforma Goteo con el objetivo de garantizar que, durante 2027, los pacientes y sus familias puedan seguir accediendo gratuitamente a esta actividad complementaria a los tratamientos médicos en los dieciséis hospitales en los que actualmente está presente, situados en Baleares, Cataluña, Euskadi y Madrid.
Con los fondos recaudados, la organización pretende financiar 432 sesiones de yoga oncológico durante 2027 y beneficiar, al menos, a otras 600 personas, además de adquirir materiales que permitan desarrollar las actividades de manera segura y adaptada a las necesidades de los participantes. La financiación también permitirá garantizar una remuneración digna a las profesionales especializadas que imparten las sesiones, todas ellas mujeres que trabajan en régimen de autónomas.
Yoga adaptado para aliviar las secuelas del cáncer
Fatiga, dolor, neuropatías, dificultades de concentración, ansiedad o depresión son algunas de las secuelas que pueden experimentar las personas con cáncer durante y después de los tratamientos. El yoga oncológico busca contribuir a mejorar su calidad de vida mediante movimientos conscientes, ejercicios de respiración y técnicas de relajación adaptados a su situación física y a las distintas fases de la enfermedad.
Según explica la asociación, las más de 900 personas que han participado en sus sesiones durante los últimos tres años han destacado mejoras en aspectos como la gestión de las emociones, la percepción del dolor, el equilibrio, la movilidad y el bienestar general. La Red insiste en que se trata de una práctica complementaria, nunca alternativa, a los tratamientos médicos. Su propósito no es tratar el cáncer, sino proporcionar herramientas de autocuidado, favorecer la rehabilitación física y ofrecer acompañamiento emocional durante un proceso especialmente difícil. El programa cuenta con la colaboración de los profesionales sanitarios de los hospitales participantes, que también derivan pacientes a las sesiones.
Del acompañamiento a niños con cáncer a los cuidados paliativos
Uno de los rasgos del proyecto es su adaptación a situaciones y necesidades muy diferentes. Por ejemplo, en el Hospital de Cruces, en Euskadi, las sesiones se desarrollan en el área de pediatría oncológica y están dirigidas tanto a niños y adolescentes con cáncer como a sus familiares. Las actividades, por tanto, son impartidas por profesionales preparadas para trabajar con menores.
En el centro sociosanitario Mútua Vallparadís de Terrassa (Barcelona), el programa también está presente en la unidad de cuidados paliativos, donde proporciona espacios de calma, relajación y acompañamiento tanto a las personas que se encuentran al final de la vida o padecen enfermedades crónicas como a sus familias.
La iniciativa también se desarrolla en hospitales como Son Espases, Son Llàtzer y Manacor, en Baleares; Vall d'Hebron, Clínic, Moisès Broggi y Mataró, en Cataluña; y La Paz, Gregorio Marañón, Torrejón de Ardoz y Clínico San Carlos, en Madrid.
Una red internacional impulsada por mujeres
Detrás de este proyecto se encuentra una organización presente en diecisiete países de Europa y América Latina, integrada por más de 160 profesionales especializados en yoga oncológico que comparten una metodología común basada en la evidencia científica. Más de veinte profesoras especializadas de la Red han participado ya en el programa desarrollado en hospitales públicos españoles.
Aunque la iniciativa cuenta con el apoyo de los equipos médicos y sanitarios, la asociación explica que los hospitales públicos no disponen actualmente de una financiación específica para mantener estas actividades, por lo que su continuidad depende de las aportaciones de entidades y particulares. Con esta campaña, la Red Internacional de Yoga Oncológico quiere avanzar en la integración de actividades complementarias en el sistema sanitario público y, sobre todo, garantizar que el acceso a estos recursos no dependa de la capacidad económica de cada paciente.



