El reto de salir del armario en el trabajo
El 75,2% de las personas LGTBIQ+ ha sido testigo de comportamientos no inclusivos en el entorno laboral

La visibilidad de las personas LGTBIQ+ en el entorno laboral continúa siendo limitada. El 65% de ellas comparten su identidad de género u orientación sexual con sus colegas más cercanos, pero el porcentaje desciende al 49% cuando se amplía al conjunto del entorno laboral. Solo el 43% afirma sentirse completamente visible en todos sus entornos profesionales, de acuerdo con los resultados del informe Diversity at Work 2026, impulsado por ManpowerGroup y REDI, la Red Empresarial por la Diversidad e Inclusión LGBTI.
Los datos evidencian que muchas personas siguen gestionando qué comparten, con quién y en qué contexto, en función de la seguridad psicológica que perciben dentro de la organización. El informe también muestra diferencias dentro del propio colectivo: los hombres gays presentan los niveles más altos de visibilidad completa (57%), seguidos de las mujeres lesbianas (52%), mientras que las personas bisexuales registran el dato más bajo (22%).
La edad también supone una diferencia significativa. Las personas más jóvenes son las que encuentran mayores dificultades para salir del armario en el trabajo, no porque tengan una menor disposición a hacerlo, sino por la mayor incertidumbre y menor estabilidad asociadas a las primeras etapas profesionales. En concreto, el 44,6% de las personas de entre 19 y 25 años y el 42,4% de quienes tienen entre 26 y 35 años comparte su identidad con todo su entorno laboral o estudiantil, frente al 61,8% de las personas de entre 36 y 45 años.
El liderazgo LGTBIQ+ como palanca de cambio
El estudio también destaca el impacto del liderazgo visible. Actualmente, el 40% de las empresas cuenta. En el caso de las organizaciones con personas LGTBIQ+ visibles en posiciones de responsabilidad, el conocimiento y la sensibilización sobre la realidad del colectivo aumentan un 24%, la visibilidad interna crece un 16% y las experiencias de discriminación en el desarrollo profesional se reducen un 22%.
Además, la presencia de referentes LGTBIQ+ en puestos de liderazgo mejora un 50% la aplicación efectiva de las políticas de diversidad y aumenta la sensación de seguridad, incluso cuando no existen otras medidas aplicadas. No obstante, el informe subraya que la visibilidad debe ir acompañada de políticas explícitas, formación y medidas que garanticen la inclusión real en todos los niveles de la empresa. El 75,2% de las personas LGTBIQ+ ha sido testigo de comportamientos no inclusivos en el trabajo, y el colectivo trans continúa siendo el más expuesto a barreras laborales: un 62% que afirma haber sentido discriminación en procesos de selección.
A día de hoy, la diversidad no es solo una cuestión reputacional o normativa, sino una palanca directa de competitividad y sostenibilidad empresarial. Siete de cada diez profesionales consideran que las empresas diversas son más innovadoras y productivas, un porcentaje que supera los nueve de cada diez entre quienes ocupan posiciones de liderazgo. En esta línea, el 53% de las personas LGTBIQ+ afirma sentirse más productiva tras salir del armario en su entorno laboral. La diversidad también pesa cada vez más en la elección de empleo. El 21% de la población general tiene en cuenta las políticas de diversidad a la hora de elegir una empresa, porcentaje que asciende al 31% entre las personas jóvenes de 26 a 35 años y al 37% entre el colectivo LGTBIQ+.



