Del periodismo a la novela: el viaje literario de Laura Portas
Tras las buenas críticas de su primer libro, ‘El baile de las mareas’, Laura Portas vuelve a las librerías con ‘El palacio del agua’

Su vida transcurre entre dos territorios: Madrid y Galicia. La primera es la ciudad que la ha adoptado y donde trabaja como periodista; la segunda, el lugar donde están sus raíces y en el que se inspira para dar vida a sus novelas. El baile de las mareas supuso su debut literario en 2024 y El palacio del agua, su consolidación como escritora. Ambos títulos tienen un punto en común: el agua, que se convierte en un poderoso símbolo que acompaña a los personajes, los arrastra, los sacude y los ayuda a transitar sus emociones. Y, sobre todo, ambas se desarrollan en tierras gallegas. “Para mí, escribir sobre Galicia estando en Madrid es todavía más emotivo. Físicamente estoy lejos, pero las palabras me transportan a mi tierra y me hacen sentir más cerca de mis orígenes. Es un placebo emocional”, explica. “Yo no podría escribir de otro sitio que no fuera Galicia porque es mi origen y las historias siempre tiene brotar desde la raíz. Para mí, esta tierra es una fuente de inspiración y también una fuente terapéutica, como el agua de Mondariz”.
Precisamente sobre la época dorada del emblemático balneario versa El palacio del agua, una novela que le ha permitido bucear en el trasfondo histórico de este histórico espacio. “La parte de documentación para este libro ha sido intensa, pero es algo que disfruto mucho, porque ahí entra un poco mi faceta periodística. El balneario de Mondariz tenía tantísima historia, y yo soy tan rigurosa y exigente, que sentía que siempre me faltaban cosas por saber e investigar. Estuve en la Biblioteca Digital de Galicia, pero también entrevisté a gente del municipio, personas que me han contado vivencias propias que no están reflejadas en ningún sitio”.
El resultado es una historia con muchos géneros y registros distintos. Hay misterio, también una trama criminal y tintes románticos, “como la vida misma”, indica Laura Portas. Su objetivo es que el relato perdure. “Me encantaría que el lector, cuando termine su lectura, recuerde la historia incluso tiempo después de haber llegado a la última página”.
Para esta gallega, escribir tiene luces y sombras. Lo que más disfruta es el proceso de documentación, porque le permite sumergirse poco a poco en la historia. “Me ayuda a canalizar la trama, a enfocar a los personajes y a llevarlos hacia un lado u otro. Y cuando ya tengo todo en la cabeza, me pongo a escribir y a darle forma”. En el lado opuesto están las correcciones. “Leo, releo y vuelvo una y otra vez al texto. Empiezo a ver fallos y más fallos y hasta pierdo la objetividad. Nunca me siento preparada para decir ‘ya está terminado’. Si tuviera ahora mismo el manuscrito de alguno de mis libros entre las manos, seguramente seguiría cambiando cosas”.
Hemos conocido a Laura Portas gracias a sus libros, pero antes de escritora, es periodista. Dos mundos distintos, pero muy conectados para ella, que no concibe uno sin el otro. “Gracias al periodismo soy capaz de afrontar el reto de escribir una novela. Escribir me da otra libertad y la posibilidad de incorporar un tinte más emocional”.
Su relación con la escritura comenzó de una manera “sorprendente”, como ella misma recuerda. “Yo no tenía pensado escribir un libro jamás y nunca pensé que pudiera tener ni la oportunidad ni la capacidad de hacerlo. Era algo que no me había planteado. Escribía reflexiones personales y las ponía en papel para ser más consciente de ellas, pero nada más. Hasta que un día me llegó un mensaje por redes sociales de una persona de Penguin Random House para invitarme a conocer la editorial y, a raíz de esa visita y de una conversación, surgió la propuesta”, confiesa. Laura presentó El baile de las mareas. Asegura que estaba preparada para las críticas, pero no tanto para el reconocimiento. “Que la gente alabe tu trabajo y diga que le ha gustado es maravilloso”.



