Eva Orúe, cesada como directora de la Feria del Libro
La decisión unilateral de la organización del evento ha cogido por sorpresa a la afectada, que se ha mostrado crítica con su despido

La directora de la Feria del Libro de Madrid, Eva Orúe, ha sido cesada de su cargo. Orúe deja el puesto por decisión de la Asociación de Empresarias y Empresarios del Comercio del Libro de Madrid, entidad organizadora de la feria. La periodista, que dirigía la Feria desde 2021, ha sido la primera mujer al frente del evento.
El despido ha sido anunciado en un comunicado firmado por Luis M. Tigeras, presidente de la asociación, en el que se da las gracias a Orúe por “sus cinco años de trabajo, dedicación y compromiso en este gran proyecto. Hablamos de cinco ediciones de la Feria del Libro de Madrid que han sido celebradas bajo su responsabilidad, y en las que se han experimentado importantes avances en ámbitos tan relevantes como la sostenibilidad y la programación cultural. Según el comunicado, la Asociación de Librerías de Madrid está ya trabajando en la definición de la nueva etapa del evento. Pablo Bonet, actual secretario de la organización, asumirá la dirección en funciones mientras se desarrolla el proceso de selección de una nueva dirección.
La decisión ha cogido por sorpresa a buena parte del sector editorial y a la propia afectada que, según ha explicado a la agencia EFE, se enteró de la noticia de su “despido inmediato” a primera hora de la mañana. Orué se ha mostrado crítica con la decisión: "No comparto ninguna de las razones que han alegado, pero tienen la potestad de rescindir el contrato. No puedo decir nada más".
Aunque el comunicado de la Asociación de Librerías no indica nada sobre los motivos del despido, se especula con que tenga que ver con la caída de ventas y asistentes de las últimas ediciones. La Feria del Libro de Madrid cerró su 85 edición con una facturación de 9,8 millones de euros y la venta de 587.014 ejemplares. Los sistemas de medición de afluencia utilizados por la organización contabilizaron más de 730.000 visitantes únicos. El año anterior el evento había superado los 10 millones en ventas y el millón de visitantes únicos. Eva Orúe justificó la caída de las cifras por la coincidencia con la visita del papa León XIV, varios conciertos multitudinarios celebrados en Madrid y distintos episodios de calor intenso, que condicionaron la afluencia de público durante algunos días. “Las cifras de ventas y de asistencia confirman lo que adelantamos en la rueda de prensa de resultados parciales: menos visitantes, menos ingresos. Creo que las circunstancias explican esas cifras: el primer fin de semana hizo mucho calor; posteriormente, hasta el día 8 incluido, muchos madrileños y posibles visitantes prefirieron no venir al centro de la ciudad, desanimados por quienes insistían en que iba a estar todo muy difícil”.



