Hasta el domingo se celebra en La Casa Encendida la tercera edición del festival She Makes Noise, que busca dar visibilidad a las mujeres que trabajan en el campo de la música electrónica y experimental. Se trata de un evento multidisciplinar que incluye, además de conciertos, un ciclo de cine, talleres y performances. Natalia Piñuel es una de sus organizadoras. Piñuel es historiadora del arte, productora cultural y dj. También coordina la plataforma online Films des Femmes, dedicada a las mujeres realizadoras que trabajan fuera de los circuitos comerciales.
Según he leído, todo el proyecto nace a raíz de tu frustración por el ninguneo que sufrían las mujeres en los festivales de electrónica. ¿Van cambiando las cosas?
Sí, la plataforma surgió en 2013 cuando leí las tristes estadísticas sobre la escasa participación de mujeres en los festivales de música electrónica. En España la situación era especialmente delicada. Aunque supone una contradicción, porque nunca antes había habido tantas productoras de música electrónica como ahora, así que pienso que el problema tiene que ver no con la creación, sino con la falta de difusión y visibilidad. She Makes Noise nació como plataforma online con información sobre mujeres del sector de la música electrónica y la experimentación sonora. En 2015 dimos el salto al espacio físico con un festival multidisciplinar que incluye cine y talleres, además de conciertos, en La Casa Encendida de Madrid. Desde el principio tuvimos una gran acogida. El cambio también se está notando en los festivales más mainstream, que se han puesto las pilas. Incluso los promotores de eventos y los medios de comunicación programan y tienen más en cuenta el trabajo de las mujeres de este sector.
Tampoco es algo exclusivo del ámbito de la electrónica. Parece que solo el 15% de los artistas que actuarán este año en los principales festivales españoles son mujeres o bandas con presencia femenina. ¿Algún consejo para sus programadores?
La música es una industria machista y aunque se están dando pasos, todavía queda mucho por hacer. Les diría que investiguen, que se documenten y que vayan más allá de sus gustos personales o de las facilidades que les dan los agentes de booking. Programar es un acto de responsabilidad y dada la calidad que hay, pueden y deben programar más mujeres en sus eventos. El problema no está en las creadoras, sino en que faltan mujeres promotoras, críticas musicales, comisarias audiovisuales, etcétera.
¿Por qué ese nombre? ¿Por qué 'ruido'?
Tiene un doble sentido. Me gusta el noise como disciplina artística. Géneros como el noise, la música industrial, dark, techno y experimentaciones varias están presentes en nuestro festival. Además tiene un carácter político y activista. Somos mujeres y hacemos ruido en todos los ámbitos de la sociedad, en el de la música también.
¿Lleváis la reivindicación también a los contenidos?
Sí, en esta edición traemos a Elysia Crampton, artista de origen andino que ha dedicado un disco a la heroína indígena Bartolina Sisa, con una propuesta que podemos denominar ‘descolonizando la pista de baile’. También tendremos a tres jóvenes artistas de origen africano dándolo todo en el patio. Con la programación de cine también cuidamos que las películas, todas dirigidas por mujeres, experimenten formal y temáticamente, difundiendo los valores del empoderamiento femenino.

¿Cómo elegís las propuestas?
Todas las actividades que programamos están realizadas por mujeres, trans y géneros fluidos. Es decir, vamos más allá del sexo bio. Además, cuidamos que sean estrenos en Madrid, son contenidos que hasta ahora no habían encontrado su espacio en la ciudad. También nos interesa mostrar un amplio abanico a nivel creativo de propuestas contemporáneas y alejadas de la industria y los circuitos más comerciales.
¿Van muchos hombres a She Makes Noise?
Somos un festival muy abierto. Desde el principio se entendió la propuesta. Nadie está excluido y te diría que hay el mismo número de mujeres que de hombres entre el público. Impera la calidad y eso llega a todxs.
Tras la cancelación de Bravalla por las violaciones y agresiones del año pasado, en Suecia se está organizando un evento, Statesment Festival, solo para mujeres.¿Te parece una buena solución?
Respeto los eventos para público no-mixto si la decisión se toma por este motivo. Es un tema muy delicado, pero si el espacio no es seguro, en este caso para las mujeres, estoy a favor.
Nosotros nunca hemos tenido problemas de este tipo. Nuestra filosofía es la de apertura a un público cuanto más diverso mejor. Se trata de visibilizar el trabajo de las mujeres, con lo que necesitamos llegar también a los hombres. Tratamos de crear un espacio referente, generando el caldo de cultivo para que todo el mundo empiece a mostrar interés por estas propuestas alejadas del mainstream.


