Belén Frau (Ikea): “Cuando trabajas en diferentes culturas, escuchar se vuelve más importante que hablar”
La responsable de comunicación global de Ikea es la ganadora este año del Premio MAS Internacional

Su carrera en Ikea comenzó en la tienda de Barakaldo, de la que más tarde se convirtió en gerente. Después, Belén Frau, ganadora del Premio MAS Internacional en los XII Premios MAS, ha ocupado varios cargos en la multinacional sueca. Entre otras cosas, ha sido CEO de Ikea Ibérica (entre 2011-2015, fue la primera española y la primera mujer en ocupar esta posición) y también de Ikea Italia. Ahora lleva casi cuatro años como directora global de comunicación de la multinacional sueca, con base en la sede de Malmö. La experiencia está siendo “increíblemente enriquecedora, tanto a nivel profesional como personal”, asegura. “Estos cuatro años han estado, marcados por grandes cambios: una pandemia global, nuevas formas de comportamiento del consumidor y una renovada demanda de sostenibilidad e inclusión. Afrontar todo eso sin perder de vista nuestros valores ha sido un reto, pero también ha sido profundamente significativo. He aprendido más de lo que jamás imaginé sobre las personas, la resiliencia y el poder de una comunicación honesta, coherente y con propósito”.
En Ikea has desempeñado distintos roles en varios países. ¿Cómo ha influido esa experiencia internacional en tu forma de comunicar y liderar?
Lo ha influido todo. Cuando vives y trabajas en diferentes culturas, te das cuenta rápidamente de que no hay una única forma de liderar ni de comunicar eficazmente. El contexto importa. Escuchar se vuelve más importante que hablar. Y la empatía se convierte en tu herramienta de liderazgo más poderosa. Mis experiencias me han enseñado a valorar la complejidad, a hacer más preguntas y a crear espacios donde todas las personas se sientan escuchadas y empoderadas, independientemente de su origen.
¿Qué habilidades de comunicación consideras esenciales para un buen líder hoy en día?
La primera, la claridad. En el mundo complejo de hoy, los líderes deben ser capaces de simplificar ideas y hacerlas comprensibles y accionables. La segunda, la autenticidad: las personas perciben cuando las palabras y las acciones no están alineadas. Y tercera, saber escuchar, porque hoy el liderazgo no consiste en tener todas las respuestas, sino en ser curioso, abierto y presente emocionalmente. La comunicación no es un monólogo, es un diálogo que construye confianza.
“Uno de mis mayores retos ha sido aceptar la vulnerabilidad, reconocer cuándo no sé algo y seguir adelante”
¿Cómo se equilibra la identidad de una marca global con la adaptación a las realidades locales de cada mercado?
El equilibrio no es fácil, pero es también una de las partes más interesantes de mi trabajo. Partimos de un propósito global sólido y de un conjunto claro de valores, eso no es negociable. Dentro de ese marco, damos autonomía a los equipos locales para interpretar y aplicar su cultura de forma relevante. Se trata de estar fuertemente arraigados, pero ser adaptables localmente. Así es como conseguimos ser significativos y respetuosos en los distintos mercados.
¿Cuál dirías que ha sido el mayor reto en tu carrera hasta ahora?
Dejar atrás la idea de perfección y aprender a liderar en la incertidumbre. Cuando estás en roles de responsabilidad, existe la tentación de querer tener todo bajo control. Pero el mundo no funciona así, especialmente hoy. Uno de mis mayores retos ha sido aceptar la vulnerabilidad, reconocer cuándo no sé algo y seguir adelante con valentía y claridad. Es incómodo, pero también es donde ocurre el verdadero crecimiento.
¿Y cuál te gustaría que fuera tu próximo reto?
Me apasiona el cruce entre negocio, sostenibilidad e impacto social. Mi próximo reto podría ser profundizar en ese ámbito, ayudando a organizaciones globales no solo a crecer, sino a hacerlo de forma responsable e inclusiva. Creo que los líderes empresariales tienen un papel clave en impulsar un cambio sistémico real, y quiero seguir contribuyendo a construir ese futuro.
Llevas varios años en Suecia. ¿Crees que sigue siendo un país líder en diversidad e igualdad de género?
En realidad vivo en Dinamarca y trabajo en Suecia, así que tengo una visión cercana de ambos países. Suecia ha sido durante mucho tiempo un referente en igualdad de género y sigue siendo un gran ejemplo. Según el Informe Global sobre la Brecha de Género del Foro Económico Mundial de 2024, Suecia ocupa el 5º puesto a nivel mundial, mientras que Dinamarca está en el 15º, una posición bastante buena, aunque con margen de mejora. Las políticas progresistas de Suecia en cuanto a permisos parentales, cuidado de menores e igualdad en el trabajo reflejan un compromiso social profundo. Aun así, ningún país es perfecto. El camino hacia una inclusión real sigue en marcha, y lo más importante es la voluntad de seguir evolucionando, algo que sí veo en Suecia. Para aportar mi granito de arena a este cambio, con una compañera creé una Red de Mujeres Empresarias Españolas en Dinamarca, que intercambia conocimiento y apoyo, ofrece mentoría a jóvenes y apoya sus carreras. Es un granito de arena pero que ayuda a contribuir al cambio.
Para terminar, ¿qué consejo darías a una persona joven que quiera construir una carrera internacional en el mundo corporativo?
Mantente curiosa. Sé abierta a lo que no sabes. No tengas miedo de salir de tu zona de confort. Ahí es donde más crecerás. Y lidera siempre desde tus valores. Los títulos y los roles cambian, pero quién eres y cómo tratas a los demás definirá tu trayectoria. También: construye relaciones, no solo currículums, porque en una carrera global, las personas importan más que nada. Y comprométete con tu aprendizaje continuo. El ritmo de cambio hoy es exponencial, lo que sabías ayer puede no ser suficiente mañana. Mantente despierta, informada y con ganas de aprender siempre. Y a medida que crezcas, comparte lo aprendido. Apoya a otras personas y ayuda a que otras también suban. Una carrera con sentido no trata solo de hasta dónde llegas, sino de a quién llevas contigo en el camino.



