30 frases para recordar a Agatha Christie
Se cumplen cincuenta años del fallecimiento de la gran ‘dama del misterio’

El 12 de enero de 1976 moría Agatha Christie, la novelista más vendida de todos los tiempos, con más de 2.000 millones de copias despachadas, cifra solo superada por la Biblia y William Shakespeare. Agatha Mary Clarissa Miller, su nombre de nacimiento, tuvo una vida casi tan llena de emociones como la de los protagonistas de sus novelas. Vino al mundo en 1890 en Torquay, una ciudad costera situada en el suroeste de Inglaterra, en el seno de una familia de clase media-alta. Se educó primero en casa bajo la supervisión de su madre y más adelante en escuelas para señoritas de Inglaterra y Francia. A su regreso de la capital francesa, Agatha se fue con su madre a El Cairo, donde pasó varios meses de vacaciones. Ese viaje inspiró Nieve sobre el desierto, su primera novela, de corte romántico y que fue rechazada por las editoriales. No se publicó hasta muchos años después de que alcanzara la fama.
En 1912, la joven Agatha conoció, en una fiesta, a Archibald Christie, un oficial del ejército británico. Fue un flechazo. Se prometieron poco después, aunque tardaron algún tiempo en casarse, porque, tras el estallido de la Primera Guerra Mundial, Christie fue destinado a Francia. Finalmente contrajeron matrimonio en Bristol, durante un permiso de él, el día de Nochebuena de 1914. Durante la guerra, Agatha ejerció como enfermera atendiendo a soldados heridos en un hospital de la Cruz Roja en su ciudad natal. En esa época escribió su primera novela policíaca, El misterioso caso de Styles, aunque no se publicaría hasta 1920. En ella aparecía ya uno de sus personas más célebres: el detective Hércules Poirot.
Al finalizar la guerra, Agatha Christie y su marido se instalaron en Londres, donde en 1919 nació su hija Rosalind. Durante esos años, ella empezó a publicar a buen ritmo y ya con bastante éxito. En diciembre de 1926, la pareja mantuvo una fuerte discusión por la infidelidad de él, que se había enamorado de la secretaria de un amigo suyo diez años más joven. Al día siguiente, el coche de Agatha Christie apareció abandonado muy cerca de un lago, a casi cien kilómetros de su casa. Al registrar el vehículo apareció un carné de conducir caducado y prendas de ropa.
El hecho provocó una gran conmoción entre sus seguidores y atrajo la atención de la prensa internacional (llegó a ser portada del New York Times). El operativo de búsqueda incluyó a mil agentes de policía, 15.000 voluntarios y varios aviones que peinaron la zona. Agatha Christie fue localizada once días después, aquejada de una supuesta amnesia, en un hotel en el que se había registrado con el apellido de la amante de su marido. Tras recibir tratamiento volvió a su vida normal, aunque nunca explicó qué había hecho durante los días en los que estuvo desaparecida.
Un par de años después, Agatha Christie se divorció de su marido y se embarcó en el Orient Express con destino a Estambul, experiencia que daría pie su célebre novela Asesinato en el Orient Express. En 1930, durante otro viaje a Irak, visitó unas excavaciones arqueológicas, donde conoció a un joven arqueólogo, catorce años más joven que ella, llamado Max Mallowan. Tras un breve noviazgo se casaron. A partir de entonces empezó a acompañar a su marido en sus expediciones, lo que influyó intensamente en su obra. De esa época son Asesinato en Mesopotamia (1936), Muerte en el Nilo (1937) o Cita con la muerte (1938).
Durante la Segunda Guerra Mundial, Christie trabajó en la farmacia del University College, oportunidad que aprovechó para aprender más sobre venenos, y escribió El misterio de Pale Horse. A partir de los años cincuenta empezó a publicar menos y a recibir más distinciones, entre ellas, el título de Dama del Imperio Británico. Al fallecer, en 1976, había creado un total de 66 novelas de detectives y catorce colecciones de relatos.
Agatha Christie nos ha dejado, además, muchas frases para el recuerdo; algunas de ellas célebres, todas interesantes; reflexiones sobre la vida, el amor o la literatura que siguen siendo igual de sugestivas medio siglo después:
“El tiempo es el mejor asesino”.
“Los mejores crímenes para mis novelas se me han ocurrido fregando platos. Fregar los platos convierte a cualquiera en un maníaco homicida de categoría”.
“Sospecho de todo el mundo hasta el último minuto”.
“La tristeza es la cuna de inspiración de todo escritor”.
“No se empieza con el asesinato, con el deseo de cometerlo, ni siquiera pensándolo. Se empieza siendo, sencillamente, avaricioso, queriendo tener más de lo que se ha de recibir”.
“Si se estudia un problema con orden y método, no hay dificultad alguna en resolverlo”.
“Uno no reconoce los momentos realmente importantes en su vida hasta que es demasiado tarde”
“El hombre es un animal poco original. Poco original dentro de la ley, en su respetable vida diaria, e igualmente poco original fuera de la ley”.
“Los viejos pecados tienen largas sombras”.
“La vida es, en realidad, una calle de sentido único”.
“El amor de una madre por su hijo no se parece a nada en el mundo. No conoce la ley, no tiene piedad. Se atreve a todas las cosas y aplasta sin piedad todo lo que se interpone en su camino”.
“Es curioso, pero solamente cuando ves a las personas hacer el ridículo, te das cuenta lo mucho que las quieres”.
"Cásate con un arqueólogo, cuanto más envejezcas, más atractiva te encontrará"
“Los jóvenes piensan que los viejos son tontos, pero los viejos saben que los jóvenes son los tontos”.
“Toda persona inteligente debe guardar sus pensamientos para sí misma”.
“Si colocas tu cabeza en la boca de un león, entonces no podrás quejarte un día si él te la muerde”.
“Apresurarse a dar explicaciones es siempre un signo de debilidad”
“No hay nada más agotador en el mundo que la persona que siempre tiene la razón”.
“La vida se nos antoja más llena de interés cuando estamos a punto de perderla”.
“Si tus sueños no están destinados a hacerse realidad, es mejor aceptarlo a tiempo y seguir adelante en lugar de enfocarse en las esperanzas rotas”.
“Estamos cinco personas en esta habitación. Uno de nosotros es el asesino”.
“La vida es un trabajo duro … Se necesita un coraje infinito y mucha resistencia. Y al final uno se pregunta, ¿valió la pena?”
“Nunca digas todo lo que sabes, ni siquiera a la persona que mejor conoces”.
“Nunca hagas algo que los otros puedan hacer por ti”.
“Dondequiera que exista la naturaleza humana existe el drama. Solo que no siempre es como uno se lo imagina”.
“Lo que sucede realmente la mayor parte de las veces es que no sabemos nada en absoluto del prójimo”.
“Muy pocos de nosotros somos lo que parecemos”.
“Todo el mundo decía: ‘Sigue a tu corazón’. Lo hice, se rompió”.
“¿Cuándo mentirá una mujer? A veces por ella misma. Por lo general, por el hombre que ama. Siempre por sus hijos”.
“Me gusta vivir. A veces me he sentido salvaje, desesperada, agudamente miserable, atormentada por el dolor; pero a pesar de todo, todavía sé con certeza que estar viva es algo grandioso”.



