Dong Mingzhu tiene fama de ser la empresaria más implacable de China. Sus competidores suelen decir de ella cosas como que por donde anda no crece la hierba o que cuando se come a alguien ni siquiera escupe los huesos. Ella suele atribuir estas acusaciones al machismo que persiste en la sociedad china.

Pero si no es la más dura, lo que está fuera de toda duda es su resistencia. Ha reconocido en numerosas ocasiones que no se ha tomado un día libre desde que entró en Gree Electric, uno de los principales fabricantes de aire acondicionado del mundo y la compañía que ahora preside. Eso fue en 1990. El de Mingzhu es un caso extremo (y un ejemplo no muy recomendable) en un país en el que muchos ciudadanos no disfrutan de vacaciones pagadas en sus empresas, aunque la mayoría recibe una semana de vacaciones al año por ley.

Mingzhu tenía 36 años y acababa de enviudar cuando le surgió la oportunidad de incorporarse a Gree. Para aprovecharla tuvo que dejar a su hijo de dos años a cargo de su madre en la ciudad de Nanjing y trasladarse al sur, algo que le han echado en cara muchas veces. “La gente dice que lo abandoné por mi carrera. Lo que no saben  es que cuando era pequeño lo llevaba a todas partes. Durante esos primeros años a veces estaba conmigo las veinticuatro horas del día”, ha declarado. “Tener hijos es una dificultad adicional a la que se enfrentan las mujeres y no los hombres. No todo el mundo tiene la oportunidad de experimentarla. Yo lo hice feliz”. Tampoco volvió a casarse ni quiso hacerlo. “Soy muy independiente, no me gusta sentirme limitada, y cuando estás casada tienes una responsabilidad para con otra persona”.

Empezó vendiendo aires acondicionados, después fue nombrada jefa de ventas y de ahí pasó a la cúpula de la empresa, que bajo su mandato  ha alcanzado un valor de 22.000 millones de dólares y da empleo a 70.000 personas. Este año encabeza el ranking de Forbes de las empresarias más importantes de China. También ha publicado una autobiografía, titulada Regretless Pursuit, que fue bestseller en el país y se convirtió después en serie en la televisión estatal.