Una investigación publicada hace unas semanas concluía que las niñas empiezan a pensar que los niños son más inteligentes que ellas a una edad sorprendentemente temprana: los seis años. El estudio alertaba de que esas ideas podían alejarlas de las carreras científicas y técnicas ya desde la primera infancia.  

Mattel ha lanzado una campaña que subraya la importancia del rol paterno precisamente en esos momentos de juego en los que las niñas empiezan a construir sus valores y aspiraciones. “Una parte importante del papel de un padre es potenciar que sus hijas tengan confianza en sí mismas, sean imaginativas y estén seguras de quiénes son, por ello queremos hacer una llamada a que compartan sus juegos y sus sueños”, indica Isabel Ferrer, directora de marketing de EMEA para Barbie.

Todo parte de un estudio previo en el que se analizó el comportamiento de 7.300 padres europeos con sus hijas menores de 18 años. De los padres españoles se han extraído conclusiones bastante sorprendentes. Como que tres de cada diez no saben lo que es una pirueta o que cerca del 60% no sabe hacer trenzas. Eso sí, la inmensa mayoría (en torno al 90%) considera que jugar con sus hijas es algo fundamental para ayudarles a construir su confianza en sí mismas. A la mitad de los padres entrevistados les gustaría dedicar más tiempo a ello. Y el dato más preocupante: solo el 50% de los padres españoles considera que la relación con su hija es muy cercana.

Esta es una más de las acciones que Mattel está llevando a cabo en los últimos tiempos para reposicionar su producto estrella, la muñeca Barbie, y acercarla a las niñas de hoy. Parece que la estrategia le está funcionando muy bien.